Jutbas- la Jutba del viernes nº 0674: 1 El consejo de Luqmán para su hijo (La relación entre el hijo y sus padres). 2: ¿cómo se conoció a Allah?

1998-09-18

Primera jutbah:

El islam es monoteísta:

  Queridos hermanos, en la jutba interior empecé a hablar del consejo que Luqmán dio a su hijo, y os explique que este consejo constituye todo un esquema educativo del cual fueron tomados los fundamentos educativos en los países de mayoría, y empecé en la jutbah anterior a hablar igualmente del mismo que Luqmán dio a su hijo y que es útil también dentro de los fundamentos del ideología islámica (aquida). Allah dice:

“Y cuando Luqmán dijo a su hijo aconsejándole: ¡Hijo mío! No asocies nada ni nadie con Allah, pues hacerlo es una enorme injusticia”.

(Sura de Luqmán - Verso 13)

  Y explique que el Islam contiene un mensaje puro de monoteísmo (tawhid), y que la llamada islámica de todos los profetas a lo largo de los tiempos ha sido esencialmente el trasmitir el monoteísmo y adoración de Allah.

  El conocimiento llega al monoteísmo (tawhid), y el fin de la práctica de la adoración y el culto llega al temor de Allah.

La relación del ser humano con sus padres:

  Nos dirigimos hoy a abordar una idea básica del consejo que Luqmán dio a su hijo, Allah dice:

“Hemos encomendado al hombre tratar con bondad a sus padres, pero si luchan contra ti para que asocies conmigo algo de lo que no tienes conocimiento, entonces no los obedezcas. Habréis de volver a Mí y os haré saber lo que hayáis hecho”

(Sura de la Araña - Verso 8)

  Estos dos versos coránicos explican la relación del ser humano con sus padres, que contienen verdades detalladas y claras así como una sabia dirección.

  Aunque no son muchos los ejemplos de los consejos que se encuentran en el Corán de los padres hacia los hijos, uno de dichos ejemplos es de la herencia.

Allah dice:

“Allah os prescribe acerca de (la herencia de), vuestros hijos: Al varón le corresponde la misma parte que a dos mujeres”

(Sura de Las Mujeres - Verso 11)

  Otro ejemplo es el de la prohibición de matar a los por temor a la pobreza:

“…Y no matéis a vuestros hijos por temor a la miseria, Nosotros os proveemos a vosotros y a ellos…”

(Sura de Los Rebaños - Verso 151)


  Aparte de estos versos coránicos no se encuentran muchos versos en los que aconsejen a los padres procurar a los hijos, pero ¿por qué?

  Porque la naturaleza del ser humano por sí sola le hace cuidar a su progenie, ya que la idea empuja a los padres a cuidar de su descendencia y preservar la especie.

  La generosa naturaleza del hombre es tan maravillosa que hace que los padres sacrifiquen todo por sus hijos, sus cuerpos, sus nervios, vidas, y todo cuanto tengan ya sea caro o barato o valioso, sin quejarse; en cambio lo hacen de forma natural casi sentir o darse cuenta, sino que lo hacen vigor y gusto, como si fueran los mismos padres quienes recibieran todo aquella generosidad del sacrificio.

  Entonces la naturaleza garantiza el cuidado, la protección, y la dirección de los padres a sus hijos.

  Una vez visite el hospital infantil, y me llamó mucho la atención que todas las madres de diversos niveles socioeconómico, de diferentes intereses, filiaciones, ignorantes e instruidas, con velo y sin velo; pero todas tenían en común la preocupación por el bienestar de sus hijos, y esto hermanos es parte de la naturaleza humana sin la cual no podría continuar la especie.

  Hay una historia que os había contado antes pero que nos da señales del tema, y es que uno de los profetas vio a una madre amasando y después poniendo pieza de pan en el horno y enseguida otra pieza, y entre pieza y pieza de pan, la madre iba poniendo, le daba un beso, un abrazo y olía a su hijo; aquel profeta se sorprendió de ver la misericordia en el corazón de la madre y Allah le avisó que esta misericordia es de Allah y que si Allah retirara dicha misericordia del corazón de la madre, ésta podría arrojar a su hijo al horno. Esta es parte de la naturaleza del ser humano que además no viene de forma forzada ni se aprende en la escuela, sino que es algo natural con lo que se nace, y constituye una misericordia de los padres hacia los hijos; pero lo que verdaderamente debemos de saber es que el buen trato de los hijos a los padres es algo obligatorio y un deber.

  Los hijos necesitan continuos consejos para que volteen y se percaten de la generación anterior que se sacrificó por ellos, para arreglarles todo, esa generación que se está despidiendo de la vida, después de haberlo entregado todo, su vida, sus nervios su alma misma para que la nueva generación venidera reciba mejores condiciones de vida, entonces, es un compromiso de ida y vuelta donde los padres lo dieron todo por sus hijos y en cambio sus hijos quedan obligados a retribuirles su esfuerzo, pues tanto el padre como la madre lo sacrificaron todo por sus hijos.

El consejo de Allah a los hijos para retribuir a los padres:

  Allah aconseja al hijo para retribuir a los padres, Queridos el consejo de Allah hacia los hijos se repite.

Allah dice:

“Y le hemos encomendado al hombre que haga el bien a sus padres. Su madre lo llevó en el vientre con fatiga, y con fatiga lo parió durando su embarazo y la lactancia treinta meses. Y alcanzar la madurez, tras haber llegado a los cuarenta años, dice: ¡Señor mío! Infunde en mi que te agradezca el beneficio con el que me has favorecido a mi y a mis padres y que lleve a cabo buenas acciones que sean de tu agrado; y haz mi descendencia recta. En vedad a Ti me vuelvo y soy de los sometidos”

(Sura de Al-Ahkaf – Verso 15)

Segundo versículo coránico:

“Hemos encomendado al hombre que trate bien a su padres, su madre lo llevó en el vientre fatiga tras fatiga, y fue destetado a los dos años, se agradecido Conmigo y con tus padres. A mi haz de volver.”

(Sura de Luqmán - Verso 14)

Tercer verso coránico:

“Hemos encomendado al hombre tratar con bondad a sus padres, pero si luchan contra ti para que asocies conmigo algo de lo que no tienes conocimiento, entonces no los obedezcas. Habréis de volver a Mí y os haré saber lo que hayáis hecho”

(Sura de La Araña – Verso 8)

  Allah ha descrito a la mujer que está embarazada:

“… su madre lo llevó en el vientre fatiga tras fatiga, y fue destetado a los dos años…”

(Sura de Luqmán - Verso 14)

  Originalmente la mujer es débil, y al respecto el Profeta Muhammad que la paz y bendiciones sean con él nos encomendó tratar bien a los débiles como: la mujer, el huérfano y la mujer embarazada; ya que ésta última además de su original debilidad ésta se duplica con su embarazo, toda vez que el feto es prioridad a las necesidades de la propia mujer.

  El feto toma todo el calcio que necesita del cuerpo de su madre, por lo que la mujer muchas veces se ve afectada de sus dientes durante el embarazo, igualmente sus huesos se resienten. La mujer ha sido creada débil por naturaleza, debido a la sabiduría de Allah, y así se compenetre con su esposo compensando su debilidad física con la fuerza física de su esposo; por el otros la do su esposo también compensa su debilidad emocional con la firmeza emocional que ella puede brindar, de ésta forma ella vive en tranquilidad con él y él vive en tranquilidad con ella.

  Es así como Allah ha creado débil a la mujer, debilidad que se duplica con su embarazo.

  De las cosas más extrañas que es escuchado es la explicación de unos hermanos musulmanes médicos que sostienen que los antojos que sufre la mujer embarazado son el reflejo de una especie materia o elemento que en ese momento requiere el feto, de ésta guisa el feto puede requerir potasio, calcio o cualquier otro material que requiera el feto, por tanto los antojos de la mujer embarazada solo es el reflejo de las necesidades del feto para su formación.

“…su madre lo llevó en el vientre fatiga tras fatiga, y fue destetado a los dos años...”

(Sura de Luqmán – Verso 14)

  Éste versículo noble dibuja la generosidad de la madre, y la madre toma la parte más grande de la generosidad con respecto al padre, pues la madre da todo con gran desprendimiento, cariño, amor y delicadeza. Por lo anterior:

((Un hombre se dirigió a donde estaba el Mensajero de Allah, que la paz y bendiciones sean con él, le saludó y le dijo: Oh Mensajero de Allah ¿Quién tiene más derecho de entre la gente de mi buena compañía? Dijo: Tu madre, (pregunto el compañero), ¿Enseguida quién? Dijo: Enseguida tu madre, (el compañero volvió a preguntar) ¿Enseguida quién? Dijo: Enseguida tu madre, (el compañero nuevamente preguntó), ¿Enseguida quién? Dijo –Muhammad- Enseguida tu padre.))

Narrado por Abu Huraira y transmitido tanto por el Imán Bujari y el Imán Muslim.

  De lo que colegimos que el derecho de la madre es tres veces más que el del padre.

  Relato el Hafiz Abu Bakr en su Compilación de Hadices.

  De Buraida de su padre que un hombre estaba circunvalando la Caba cargando a su madre, y le preguntó al Profeta Muhammad que la paz y bendiciones sean con él: Oh Mensajero de Allah ¿He retribuido a mi madre su derecho? Dijo –Muhammad- No, ni siquiera en el valor de un gemido de dolor durante el parto.

Al-Hafiz Abu Bakr Al-Bazar de Buraida de su padre.

El agradecimiento hacia Allah por la bendición de la fe,

y el agradecimiento hacia los padres por la bendición de la educación:

El noble verso coránico:

“Hemos encomendado al hombre que trate bien a su padres, su madre lo llevó en el vientre fatiga tras fatiga, y fue destetado a los dos años, se agradecido Conmigo y con tus padres. A mi has de volver.”

(Sura de Luqmán –Verso 14).

  Porque Allah Alabado Sea te concedió la bendición de la existencia y la bendición del encuentro, del suministro, de la guía y la rectitud; el agradecimiento se debe primero a Allah, porque él es el Creador de tu existencia.

  Dicen que los padres son de tres tipos: Uno es el padre biológico, el otro es el padre que te casó, y el último es que te enseña los mandamientos de Allah.

  El padre biológico es la razón de tu existencia material. Allah dice:

“…se agradecido Conmigo y con tus padres. A mi has de volver.”

(Sura de Luqmán – Verso 14).

  Algunos sabios dicen sobre éste verso coránico que Allah se refiere a sí mismo relativo al debido agradecimiento, a él por la bendición de la fe, y el agradecimiento a los padres por la bendición de la educación.

  No hay ninguna bendición que se pueda comparar con aquella de un hijo que ha recibido de sus padres una educación buena y refinada, una educación religiosa, moral, científica, corporal, psicológica, social y sexual. El hijo que ha recibido éste tipo de educación de sus padres ha recibido una bendición que solo viene después de la bendición de la fe...

“…se agradecido Conmigo y con tus padres. A mi has de volver.”

(Sura de Luqmán - Verso 14).

  Algunos sabios aseguran que quien cumple con las oraciones obligatorias, es que ha dado las debidas gracias a Allah, y quien suplica después de las oraciones obligatorias para sus padres: “Oh Allah perdóname a mí, a mis padres, oh Allah apiádate de ellos, como me educaron de pequeño” con estas palabras, dicha persona agradece a sus padres.

Algunos sabios dicen que el agradecimiento se da bajo cinco condiciones:

  Cuando el agradecido tiene que subordinarse a quien agradece, amarlo, reconocer ésta bendición, elogiar la bendición obtenida, y no usar esta última en algo que disguste a quien ha hecho el favor.

  Si haces lo mencionado previamente, entonces agradeces a Allah.

La responsabilidad de un padre musulmán es cuidar de sus hijos:

  Hermanos en las modernas expresiones legales sobre el Noble Corán, se dice que contiene advertencias y precauciones “…se agradecido Conmigo y con tus padres. A mi has de volver.”

  Ahora os contaré los defectos y las recompensas cuando agradeces, y que las bondades obtienen recompensas, y que a lo malo corresponde su castigo.

  El verso coránico confirma que, primero tienes que agradecer al Dueño de la bendición, que es Allah, después a tus padres quienes son la causa de tu existencia.

  Un estimado hermano llegó de Estados Unidos en el verano y me contó una historia, y lo que me llamó la atención es que él tiene un hijo bueno, y una vez fue el amigo de su hijo que es de color negro, y su hijo corrió a besar las manos de su padre frente a su amigo y su madre preparó la comida como una generosidad para el amigo de su hijo. Este amigo vio el respeto del hijo a su padre, y también vio la misericordia de los padres hacia su hijo; entonces este amigo se convirtió al islam antes de saber nada sobre la religión islámica, porque él vio algo sorprendente, por esta razón, nosotros en el mundo islámico encontramos lo que ha quedado de éste tipo de buenas actitudes y significados por el favor de Allah.

  Lo que quedó de las costumbres islámicas que es en parte el respeto de los hijos a sus padres y esto es algo maravilloso, el que el padre esté en un alto aprecio frente a sus hijos y que el hijo goce de una gran atención y cuidado de sus padres.

  En cambio cuando un padre corre a su hija cuando ella cumple catorce años de edad para que se busque su manutención sin importarle su moral, entonces a éste hombre no puede llamársele padre.

  El padre musulmán tiene la responsabilidad de cuidar y educar bien a sus hijos.

La diferencia entre la bondad y la obediencia:

  Existe una información muy detallada que es la caridad y bondad hacia los padres es una cosa y otra el obedecimiento absoluto es otra cosa.

El noble verso coránico:

“Pero si se empeñan en que Me asocies algo de lo que no tienes conocimiento, entonces no los obedezcas. Pero acompáñalos en este mundo como es debido. Y sigue el camino de los que se vuelven a Mí en todo. Después habréis de volver a Mí y os haré saber lo que hacíais”.

(Sura de Luqmán - Verso 15)


  De verdad que si el padre o madre te ordenan lo que Allah ha ordenado, entonces es debido obedecerles de forma absoluta, porque la obediencia en éste caso a los padres es en realidad una obediencia a Allah El Altísimo.

  Si tu padre te ordena rezar, que seas sincero, que trabajes honradamente y que seas bondadoso, entonces todo ello es obedecer en realidad a Allah y de ahí, la obediencia al padre sea obligatoria; pero existen casos que en nuestros países –islámicos- pudieran ser pocos o muchos, que es cuando tu padre te ordena dejar de hacer una obligación, como dejar de buscar un conocimiento, dejar de rezar en  las mezquitas, cuando tu padre te ordena algo de lo cual Allah no se complace como dejar de hacer tus obligaciones o el dejar de pecar, entonces en ése momento ya no tienes que obedecerles.

  La madre de Saad Bin Abi Uaqqás le dijo: “hijo mío si no dejas de seguir a Muhammad, dejaré de comer hasta que me muera”. Su madre le puso en una situación difícil. Y Saad contestó lo siguiente a su madre: “Madre mía si tu tuvieras cien almas, que se te salen del cuerpo una por una, de todos modos no dejaría de seguir a Muhammad, así que eres libre de comer o no”.

“Pero si se empeñan en que Me asocies algo de lo que no tienes conocimiento, entonces no los obedezcas. Pero acompáñalos en este mundo como es debido. Y sigue el camino de los que se vuelven a Mí en todo. Después habréis de volver a Mí y os haré saber lo que hacíais”.

(Sura de Luqmán - Verso 15)

 
La obediencia a los padres es obligatoria cuando se trata con ello de obedecer a lo ordenado por Allah; pero cuando te ordenan algo contra el método de Allah como el divorciar a tu esposa injustamente, o el ganar dinero ilícitamente, o dejar de buscar el conocimiento, que te ordenen pues el hacer algo que no es de la complacencia de Allah, entonces en éste caso te librarás de la obligación de obedecerles y te quedará la obligación de tratarlos bien.

  En conclusión que la bondad y buen trato es una cosa, y otra diferente es la obediencia.

  Lo más claro en éste tema es lo que Allah ha dicho en:

“Tu Señor ha ordenado que solo lo adoréis a Él y que hagáis el bien con los padres. Y si alguno de ellos, o los dos juntos les llega la vejez junto a ti no les digas uff ni los rechaces, sino que háblales con buenas palabras”

(Sura del Viaje Nocturno – Verso 23)

  La obediencia absoluta es solo para Al-la y en cambio la bondad es para los padres, pero cuando éstas dos cosas se mezclan confundiéndose de tal forma que el hijo obedece a los padres en algo que no es de la complacencia de Allah, entonces aquel hijo no es buen hijo para con sus padres.

  Muchos hijos cuando dejan de obedecer a sus padres en algo de los que Allah no Se Complace, puede constituir una oportunidad para los padres de arrepentirse y volver a la recta senda de Allah, de ahí que la firme decisión de los hijos puede que despierte positivamente a los padres.

  En cambio cuando el hijo obedece a los padres en algo que no es de la complacencia de Allah, aumenta el pecado y la injusticia de los padres.

“No hay obediencia a una creatura cuando se trata de desobedecer a Allah Exaltado Sea”

Relatado por Alí, y narrado por los Imames Bujarí y Muslim.

  El noble verso coránico:

“Pero si se empeñan en que me asocies algo de lo que no tienes conocimiento, entonces no los obedezcas. Pero acompáñalos en éste mundo como es debido”

(Sura de Luqmán - Verso 15)

  En éste verso lo más importante es una palabra de lo que no tienes conocimiento, pero nos significa que no tengas conocimiento por completo, pues no se trata de negar tu conocimiento sino la asociación –shirk- con Allah.

  Por ejemplo si un sabio del hadiz te dice que no conoce un hadiz, significa que el hadiz no tiene sustento o fundamento. Negar el conocimiento de una cosa, significa el negar la existencia de dicho objeto.

  Por lo tanto el asociador con Allah – que hace shirk- no tiene raíz, existencia, ni poder de hacer nada, ni da vida, ni provisión, ni te perjudica ni beneficia.

Allah ha dicho:

“Allah conoce lo que invocáis fuera de Él. Él es el Irresistible, el Sabio.”

(Sura de La Araña – Verso 42)

La caída del derecho de la obediencia, no cae la práctica de la bondad

  Hermanos, la caída del derecho de la obediencia, no cae la práctica de la bondad

“Pero si se empeñan en que Me asocies algo de lo que no tienes conocimiento, entonces no los obedezcas. Pero acompáñalos en este mundo como es debido”.

(Sura de Luqmán - Verso 15)

  Se registró en la sunna que Asmá Bint Abu Bakr dijo al Profeta que la paz y bendiciones sean con él cuando llegó su tía y se dice que era su nodriza:

  De Asmá Bint Abu Bakr Allah Esté complacido con ambos dijo:

“Dijo se presentó mi madre siendo idólatra en la época de Quraish, cuando hubieron pactado un acuerdo de paz con El Mensajero de Allah que la paz y bendiciones sean con él, teniendo su duración su padre. Entonces Asmá solicito al Mensajero de Allah que la paz y bendiciones sean sobre él, que dicte sentencia (fatua), por lo que le dijo: Oh Mensajero de Allah, verdaderamente mi madre se me presentó rechazando el Islam, ¿Debo de preservar un buen y misericordioso trato para con ella? Dijo: Sí, preserva un buen y misericordioso trato con ella”

  Le queda al hijo el buen trato, así que si por alguna razón deja de ser obligatoria la obediencia, no desaparece la práctica de la bondad; ya que el buen trato y la bondad es algo que necesita su obligatoria práctica con ambos padres aunque éstos sean creyentes, viciosos, o de práctica islámica defectuosa, desobediente, o incluso incrédulo encubridor de la verdad… de cualquier forma los padres tienen derecho de que se les trate bien, por lo que a veces la buena práctica de la bondad y buen trato, pueden ser factores para que los padres de guíen con el favor de Allah.

  Cuantos padres han visto su corazón suavizarse debido al buen ejemplo y trato de sus hijos.

No obedecer a los padres si es que éstos ordenan la transgresión:

  Queridos hermanos en el siguiente verso coránico hay algo muy importante y detallado. Allah ha dicho:

“Y se constante en la compañía de aquellos que invocan a su Señor mañana y tarde anhelando Su faz, no partes tus ojos de ellos por deseo de la vida de este mundo, ni obedezcan a aquel del que hemos hecho que su corazón éste descuidado de Nuestro recuerdo; sigue su pasión y su asunto es pérdida”

(Sura de la Caverna - Verso 28)

  Los sabios del idioma árabe afirman que el verbo distraer en árabe significa que se encontró al pueblo distraído, y en la forma negativa (ma), significa que no se les ha encontrado cobardes, y en otro ejemplo que no se les encontró en la codicia

“…ni obedezcas a aquel del que hemos hecho que su corazón éste descuidado de Nuestro recuerdo; sigue su pasión y su asunto es pérdida”

(Sura de La Caverna - Verso 28)

  Pero Allah Exaltado Sea ordena a no seguir a dicha persona, pero… entonces ¿a quién sigues? Allah ha dicho “sigue a quien retorna a Mi”

  Por ello hermanos quien retorna a Allah es alguien que reconoció a Allah y también reconoció el camino hacia Él; así quien quien ha retornado al recto camino de Allah es quien sigue el esquema islámico tan maravilloso, y esto lo hace siguiendo la sunnah del señor de los enviados, Muhammad que la paz y bendiciones sean con él.

  Este a quien Allah ha iluminado, arreglos su interior como su exterior y lo hizo siguiendo el recto esquema dictado por Allah; así que dicha persona escucha consejos, y toma en consideración las opiniones de otros.

Allah ha dicho:

“Pero si se empeñan en que Me asocies algo de lo que no tienes conocimiento, entonces no los obedezcas. Pero acompáñalos en este mundo como es debido. Y sigue el camino de los que se vuelven a Mí en todo. Después habréis de volver a Mí y os haré saber lo que hacíais”.

(Sura de Luqmán - Verso 15)

  Queridos hermanos éste verso tiene detalles del entendimiento jurídico.

  Los sabios ha dicho que no se debe obedecer a los padres en el pecado, y tampoco en el desobedecimiento a Allah, mientras que algunos otros sabios permitieron para complacer a los padres el dejar la obediencia que no siempre que no se trate de la debida y obligatoria obediencia personal e individual a los mismos padres para dejarla como una obligación colectiva.

  Por ejemplo: Si entrase el enemigo la defensa se convertiría en una obligación personal e individual, mientras que el participar en una batalla por expander los territorios islámicos no se considera una obligación individual, si no que basta con quienes acuden voluntariamente así que dicha obligación la hacen voluntarios sociales.


  Si los padres no tienen algún apoyo entre sus padres, entonces el hijo por esta razón puede quedar exento de cubrir la obligación colectiva para quedarse al cuidado de sus padres.

  Algunos otros padres aseguran que incluso el hijo puede contestar a los padres durante un rezo no obligatorio si es que considera que el no contestar generaría un grado de peligro. Por ello mencione que en éste tema hay muchos detalles de la jurisprudencia, pero de todos la obediencia a los padres en las cosas lícitas.

  Queridos hermanos queda decir que el compañero del Profeta Muhammad, Ibn Abbas aprovecho el siguiente verso coránico:

“Hemos encomendado al hombre que trate bien a su padres, su madre lo llevó en el vientre fatiga tras fatiga, y fue destetado a los dos años, se agradecido Conmigo y con tus padres. A mi has de volver.”

(Sura de Luqmán - Verso 14)

  Por lo que Ibn Abbas juntó éste verso coránico con otro, que explica que el embarazo y la lactancia son dos años y hay otra que dice que son treinta meses, por lo que él junó los dos versos para interpretar que el embarazo son por lo menos de seis meses por lo que si una mujer da a luz en ese tiempo, el marido no tiene por qué dudar de su paternidad.

  Queridos hermanos hagan un ejercicio de autocrítica en su cuenta personal con Allah antes de que se les cuente (en el juicio), para tener una oportunidad para rectificar, sopesen vuestras obras antes de que otros las sopesen, pues sean conscientes de que el ángel de   la muerte ha pasado cerca de nosotros para tomar las almas de otros, pero en algún otro momento pasará por otros para tomar nuestras almas.

  El bueno es quien sopesa sus obras antes de que se las sopesen y quien trabaja para la otra vida después de la muerte; en cambio el malo es quien sigue sus deseos y espera que Allah les de sus deseos.

Segunda Jutbah

  Alabado sea Allah Señor de los mundos, y atestiguo que no hay más dios que Allah El Protector de los buenos, y atestiguo que Muhammad es Su siervo y Mensajero que es una gran creación. Allah Bendiga y de las salutaciones a Muhammad, a su familia y a todos sus compañeros.

La historia de un ateo que conoció a Allah:

  Antes de empezar con el tema de la segunda jutbah espero que el consejo que dio Luqmán sea también un consejo para cada padre; juro por Allah que dicho consejo tiene todo: La doctrina de la fe, el buen trato a los padres dentro del marco de la sharía islámica, los actos de adoración, reglas de trato convencional y de trato social y moral, un sistema completo, de forma abreviada, ya que si se explica resulta un método para cada padre y maestro.

  La primera parte de la jutbah fue en ocasión a la apertura de los cursos del Memorización del Corán del Instituto de ésta mezquita, y ésta jutbah está dirigida a la educación de los niños.

  En ésta jutbah hablo de un libro traducido al árabe, que versa de un hombre que creyó en Allah Exaltado Sea. Un hombre que después de conocer a Allah experimentó una felicidad extraordinaria a la que no siempre se llega, pero dicho hombre nos describe la situación en que se encontraba antes de su fe.

  Dicho hombre relata en su libro: Nadie conoce la soledad como el ateo, pues cuando un hombre normal puede conectarse profundamente con Allah, y en éstos momentos tan íntimos con Allah quien tan profundamente se conecta con Allah podrá lograr sentir la respuesta a sus súplicas, en cambio el ateo no permite a su ego el disfrutar de la gracia tan maravillosa que significa el sentir que Allah Está respondiendo las súplicas, y esperar Su respuesta.

  El comunicarse con Allah a través de la súplica y el esperar Su generosa respuesta, es una gracia que el ateo no conoce.

  El autor del libro te dice que el ateo trata de moler, de machacar a su ego para no conectarse con Allah su necesidad y anhelo de Su Señor, porque trata de auto convencerse de que dichas cosas carecen de valor. Lo anterior es debido a que el mundo del ateo es muy pequeño, al igual que sus razonamientos y cada vez su mundo va reduciéndose cada vez más.

  El autor del libro en comento que actualmente es un musulmán es un maestro en de matemáticas una universidad de Estados Unidos, y era un ateo pero que el inicio de su investigación sobre la verdad y creencia en Allah, fue cuando una chica entró a su oficina; os voy a decir lo que él literalmente escribió en su libro: No puedo olvidar a aquella chica que llegó a mi oficina pidiendo ayuda, y al abrir la puerta me encontré con una mujer misteriosa, parecía de Medio Oriente y vestía de negro de la cabeza a los pies, cuando muchas mujeres en Estados Unidos se visten casi desnudas. Ella me pidió ayuda referente a la parte teórica de los estudios, ya que el maestro de dicha muchacha la envío conmigo; y al aceptar ayudarla me rápidamente se rompió la imagen que tenía de las mujeres árabes, pues era una estudiante de posgrado de matemáticas y era profesora adjunta de la universidad, y no puedo imaginármela parada con esa vestimenta frente a un grupo de gente originaria de Indiana, al mismo tiempo tenía un equilibrado prestigio que me hacía sentir vergüenza al estar junto a ella, sin poder verla detenidamente a la cara, tenía una fuerza interior especial que me hizo interesarme en las otras religiones.

  Esta es –hermanos- la clave del llamado a Allah pues el creyente con su vestimenta, sus valores morales, su claridad, resulta una fuerte llamada al Islam incluso si el creyente se mantiene en silencio.


  Entro una joven con velo, con porte, solicitando que lo auxiliara en un tema, en esto el autor dijo: “Me dio vergüenza verla, y estar cerca de ella, entonces percibí dentro de ella una especial fuerza interior”.

  Pero hermanos ¿qué era esa fuerza interior? Fue esta imagen dentro del mar de mujeres que están desnudas aun estando vestidas, fue precisamente ésta imagen la que le hizo entrar al Islam –más bien regresar- y claro el autor de aquel libro leyó la traducción del Corán y comenzó a rezar.

  Una vez un hombre preguntó al autor del libro en comento con cierto desdén que por qué rezaba las oraciones en la mezquita, especialmente las que se recitan en voz alta siendo que no comprendía para nada lo que se decía pues no hablaba árabe, y continúo el interrogatorio contra el autor: ¿qué entiendes de lo que se dice en el rezo? le inquirió el mismo que le preguntó antes. La respuesta del autor fue impresionante, pues le dijo: “Qué entiende un bebe lactante de las palabras de su mamá le habla y él está pegado al pecho? El bebé siente una gran felicidad aunque no entienda nada de lo que le dice”.

  Juro por Allah hermanos que leí algo de éste libro y entendí la siguiente verdad: en el universo hay una sola verdad que es Allah, y no hay otra verdad que ésa, y cualquier persona de cualquier raza, nacionalidad o sexo, cultura o religión cuando se acerque a Allah experimentará los mismos sentimientos que cualquier otro en el mundo, de modo que todo el que acerca a Allah siente lo mismo en cualquier parte de la Tierra en que se encuentre.

  Cuando tu lees acerca de un hombre que era ateo, criado lejos de nuestro ambiente, de la cultura, y de nuestras circunstancia de la vida, es decir lejos de un ambiente musulmán en el que nosotros crecimos, cuando dicha persona se comunica con Allah te encuentras inmerso en lo que él escribe, te identificas con él, y ¿cuál es el secreto? El secreto es el Islam, El Islam une mientras que el fanatismo divide.

  Queridos hermanos, el autor del libro afirma que con aquella chica sintió una fuerza interior especial y que a partir de ello se intereso por las religiones.

  Este largo viaje terminó cuando el autor del libro entró, o más bien regresó al Islam obedeciendo a Allah, sometiéndose a Él, escribió un libro con el cual dio respuesta a su hija cuando le preguntó ¿Por qué entraste al Islam?

  El autor del libro afirma que: es el derecho de mi hija saber las razones de mi decisión de entrar al Islam, ya que a partir de ese instante mis hijos también serán musulmanes, así que cuando mi hija me pregunta sobre los motivos que me llevaron a entrar al Islam, entonces aquel libro será su respuesta.

  Queridos hermanos es tiempo de despertarnos si imitamos las costumbres y mentalidad occidental, entonces éste doctor de la universidad tenía un nivel alto de inteligencia, a tal grado que su maestro le decía que saliera del salón de clases y le pondría la calificación más alta, de la incomodidad que le producía su presencia dentro del aula y más tarde le dieron la mejor posición dentro de la universidad.

  Cuando vio a esta chica musulmana y su alrededor lleno de mujeres semi desnudas, entonces comenzó a investigar sobre el Islam.

Súplica

  ¡Oh Allah! Guíame las buenas acciones, nadie más puede hacerlo. Y Guíame a las mejores virtudes, pues sólo Tú Tienes el poder de otorgar los favores.

  ¡Oh Allah! Protege este din –estilo de vida- del Islam que es nuestro sustento, y Protege nuestra tierra que es donde vivimos, y Protege nuestra última vida a la cual nos dirigimos. Haz que nuestra vida sea una acumulación de buenas obras, y que nuestra muerte sea una manera de evitar el mal.

  ¡Oh Allah! Con Tu favor y misericordia eleva la palabra de la verdad y del Islam. Otorga la victoria al Islam y a los musulmanes.

Lleva a los líderes musulmanes de la mano, hacia lo que te gusta y complace, Verdaderamente tienes poder sobre lo que quieres, y de responder a las súplicas.