La biografía - Biografía de los cuatro Imames: El Imam Abu Hanifa.
Praise be to Allah, the Lord of Creations, and Peace and blessings be upon our prophet Muhammad, the faithful and the honest.
 Oh, Allah, we know nothing but what You teach us. You are the All- Knower, the Wise. Oh Allah, teach us what is good for us, and benefit us from what You taught us, and increase our knowledge. Show us the righteous things as righteous and help us to do them, and show us the bad things as bad and help us to keep away from them.
  O Allah our Lord, lead us out from the depths of darkness and illusion, unto the lights of erudition and knowledge, and from the muddy shallows of lusts unto the heavens of Your Vicinity.

Introducción al tema de la lección

 Queridos hermanos, haré cuatro lecciones, si Allah quiere, sobre los cuatro Imames: Imam Abu Hanifa, Imam Shafi , Imam Ahmad ibn Hanbal e Imam Malik. Estos imames se han esforzado duramente para extraer los juicios de la legislación islámica (Sharí’a), sobre todo los juicios del fiqh (jurisprudencia islámica) sacadas de las ayat del Corán y de los hadices.

 Debemos reflexionar y saber algo de sus cualidades y atributos. No digo saber algo de sus vidas sino de sus cualidades.

 En esta lección, hablaremos sobre Abu Hanifa Al Nu’man, y en otra lección sobre el Imam Al Shafi’i. En una tercera sobre el Imam Ahmad, y en un cuarta sobre el Imam Malik.

 Queridos hermanos, comenzamos con el Imam Abu Hanifa Al Nu’man. A través de las virtudes de estos Imames veremos que Allah les dió mucho conocimiento, se preocuparon de aclarar los temas precisos y relacionados con la sharí’a y sus detalladas disposiciones y juicios. Si te fijas en sus acciones tan rectas, y en su apego a los juicios de la Shari’a los encontrarás muy versados en este tema.

Algunas virtudes del Imam Abu Hanifa

1 – La jurisprudencia (fiqh) del Imam Abu Hanifa:

 Se dice sobre el Imam Abu Hanifa las siguientes palabras:

“Quien quiera profundizar en el fiqh dependerá de Abu Hanifa”.

 Esto significa que Abu Hanifa forma parte de los mejores fuqahá (especialistas en jurisprudencia). No es algo extraño ver que su escuela se ha extendido en todas las regiones del mundo, y lo más increíble de todo es que fueron sus alumnos los que recogieron su fiqh.

  Cuando la persona es sincera con Allah, no tiene tiempo para escribir sus conocimientos. Los discípulos más destacados son los que compilaron, escribieron, estudiaron y preservaron su escuela jurídica.

Uno de los sabios dijo:

“Vi al hombre que más actos de adoración hace, vi al hombre que más teme Allah, vi al hombre que más conocimiento tiene y vi al hombre que más entendimiento tiene”.

 Lo que se entiende de estas palabras es que los temas de la religión son muy amplios. Tenga lo que tenga el hombre de inteligencia sólo profundiza en un tema, ya que es algo casi imposible profundizar en todos los aspectos de la religión. Cada persona podrá profundizar en una parte de la religión y tener menos conocimiento de otras partes. Sin embargo Abu Hanifa abarcó todas aquellas partes.

 Hay un refrán que dice: “Aprende todo lo que abarca una cosa y algo de todas las cosas”. Todo musulmán que tiene mucho conocimiento sobre el din (la religión) está versado en una de sus partes. Uno está especializado en el tafsir del Corán (comentario), otra persona destaca en la ciencia del hadiz (dichos y actos del Profeta), una tercera destaca en los textos del hadiz (matan), una cuarta profundiza en la biografía del Profeta y de sus compañeros, una quinta en la creencia islámica, una sexta destaca en la estrategia y la ideología de los que adoptan el pensamiento anti-islámico para refutar las sospechas y las ideas ambiguas, y una séptima en el idioma árabe, que abarcar esta religión. Se dice: “Los sabios deben completar los unos a los otros no competir unos con otros”.

  Lo más hermoso de todo es ver a un sabio que ha profundizado en una parte de las ciencias de la sharí’a y sabe algo de otra parte, y ver a otro que ha profundizado en la parte en la que el primero no está… Así si agrupamos a todas las partes en las que los sabios han profundizado, veremos que todos los sabios complementan los unos a los otros.Al respecto se dice: “El Profeta, que la paz y las bendiciones de Allah sean con él, es infalible por sí solo, mientras que su nación es infalible considerándose todos los individuos de la nación”.

 De hecho, si uno especializa en uno de los aspectos de la ciencia en general y sobresale en ello, debe tener conocimiento mínimo en el resto de las partes de la ciencia. Si uno por ejemplo sobresale en la ciencia del hadiz, debe tener conocimiento mínimo en la ciencia del fiqh (la jurisprudencia islámica), conocimiento mínimo en tafsir (comentario del Corán), y conocimiento mínimo en la ciencias de la biografía del Profeta y de sus compañeros. Debemos adquirir un mínimo conocimiento acerca de todas las cosas y sobresalir en un aspecto del din, esto es lo que se llama “informaciones enciclopédicas, e informaciones especializadas”.

Un sabio dijo:

“Vi al hombre que más actos de adoración hace, vi al hombre que más teme a Allah, vi al hombre que más conocimiento tiene y vi el hombre que más entendimiento tiene. El hombre que más actos de adoración hace es Abd Al ‘Aziz ibn Abi Rawad, y el hombre que más temor de Allah tiene es Al Fudail bin ‘Iyad, y el hombre que más conocimiento tiene es Sufian Al Zawri, y el hombre que más entendimiento tiene es Abu Hanifa”.

 Espero que los jóvenes, los buscadores del conocimiento elijan una rama de la ciencia para profundizar en ella. ¿Acaso, como como buscador de conocimiento, no te gusta una rama del conocimiento islámico?

  Escoge una rama del conocimiento islámico y profundiza en ella, y luego lee sobre todas las ramas del conocimiento, si lo haces adquirirás informaciones enciclopédicas y otras especializadas y serás referencia en tu especialización.

  La verdad es que el valor de la ciencia nada lo equipara, y el grado de la misma es lo más alto. La persona más importante en la sociedad no tendrá éxito si no pide ayuda de los expertos. ¿Quién son esos expertos? Son los sabios, que toman la decisión de algo después de haber sido sujetado a varias opciones con sus consecuencias, al respecto, uno dijo: “Oh Allah, dame una buena fortuna para poder servir a los sabios y no me des un intelecto para servir a los afortunados”.

  Abu Hanifa, este hombre dotado de mucho conocimiento, preciso en extraer los juicios y las reglas del fiqh, asimismo es un hombre que teme mucho de caer en el haram. Cuando el hombre teme a Allah , Allah Todopoderoso le ilumina su rostro y su corazón por el conocimiento, le inspira la verdad, y le hace surgir sus energías.

2 - Su piedad.

Abdullah bin Al Mubarak dijo:

“Nunca vi un hombre con tanta piedad como Abu Hanifa”.

 Todos sabemos que hacer una salat de dos rak’as realizada por un hombre con piedad es mejor que mil rak’as realizada por uno que hace buenas y malas acciones. La acción buena tiene valor ante Allah, pero si se mezclan las acciones buenas con las malas no podrás conectarte con Allah ya que la acción mala es como el velo. Ese hombre que hace acciones malas y otras buenas tiene valor limitado.

  Es como el ejemplo del hombre que compra una rueda de un coche, la rueda no forma un coche ya que no puede montarla, tampoco podrás conducirla, pero sí podrás venderla, así que tiene valor, pero un valor limitado. Pero si tienes un vehículo, podrás conducirlo. El Islam es una forma de vida completa que te lleva a Allah, y un camino que te relaciona con Allah, que te hace feliz con Él, y podrás cosechar los frutos de esta relación. Si escoges actos de adoración para realizar, que los consideras fáciles de hacer y que no te molestan, cosecharás sus frutos en la vida de este mundo pero no te lleva a Allah ya que el Islam es un estilo de vida completo. Yo no os digo que realicéis todos los actos de adoración o bien los dejéis, sino que debes seguir el camino de Allah y no desviarte de él ni un grado, con el fin de cosechar sus frutos.

 Es como el circuito eléctrico. Es como el ejemplo de una casa dotada de muchos aparatos eléctricos: una lavadora, aire acondicionado, un radiocassete, un ventilador, un refrigerador, una plancha…veinte o treinta máquinas eléctricas. Si la corriente no está conectada, todas estas máquinas no tienen ningún valor, pero cuando está conectada, todos aquellos aparatos domésticos funcionarán.

  De hecho, el verdadero musulmán es el que obedece a Allah y le duele mucho cuando ve un musulmán bloqueado de estar conectado con Allah, a causa de alguna razón insignificante. No debido a cometer un pecado mayor, ni debido a cometer un delito, tampoco debido a comer o usurpar algo de la riqueza de los demás, y no debido a cometer adulterio, ni a robar, ni debido a beber vino, sino debido a mirar hacia el haram y no bajar la mirada de lo que es haram, debido a violar algunas normas sociales, debido a algunas irregularidades a la hora de hacer comercio. Aquellas acciones que se consideran pecados pequeños te velan de Allah como los pecados mayores. No permitas que te engañen los pecados menores.

  Así que el shaitán desesperó de que la gente le adorara en tierra (de los musulmanes), y se sintió feliz cuando vio que la gente no se preocupaba de hacer acciones buenas aunque fueran pocas. Algunos dicen: no hemos hecho nada malo, es normal…Estas cosas que según tú son menores se convierten en mayores. Abdullah bin Mubarak dijo:

“Nunca vi un hombre con tanta piedad como Abu Hanifa”.

3 – Su conocimiento.

Shaddad ibn Al Hakim dijo:

“Nunca vi un hombre con tanto conocimiento como Abu Hanifa”.

 El conocimiento y la piedad son dos elementos muy importantes. No debes estar con los vulgares de la gente, lo que debes esperar es anhelar ser uno de los sabios. La aspiración es una de las características del ser humano. “Nunca vi un hombre con mucho conocimiento como Abu Hanifa”.

Makki bin Ibrahim dijo:

“Era el hombre que más conocimiento tenía entre la gente de su época”.

 El punto más preciso aquí, es que todos decimos que somos débiles, no tenemos conocimiento, somos todos pobres, y que no tenemos remedio para salvarnos de los problemas… pero si, honestamente pides algo de Allah, Él te dará. El criterio no es la capacidad de cada uno de nosotros depositada por Allah en nosotros mismos, sino si somos veraces en nuestra petición. Suplica a Allah.

 Es algo impresionante el siguiente hadiz qudsi (palabras que pertenecen a Allah en su significado, siendo palabras del mensajero de Allah que la paz y las bendiciones de Allah sean con él) narrado de Abu Hurayrah, que el Mensajero de Allah, que la paz y las bendiciones de Allah sean con él, dijo:

“Es cierto que Allah, Alabado y Elevado sea, desciende al cielo terrestre (el más cercano a la tierra) después de haber pasado el primer tercio de la noche y dice: ¿Quién busca mi perdón (para que pueda contestarle)? ¿Quién quiere arrepentirse (para que pueda concederle)? ¿Quién necesita algo para concederle? ¿Quién quiere suplicarme para concederle lo que me pida? Así hasta la aurora”.

(Este hadiz es sahih. Transmitido por Bujari y Muslim).

 Allah te dice: ¡Oh, siervo mío! Pide de mi lo que necesites, pide de mí el perdón, pide el arrepentimiento para concedértelo, pide el perdón para concedértelo, somos débiles y nuestro Señor, Allah Todopoderoso, es Generoso, así que no seas de la masa del pueblo ni con de la mayoría de los ignorantes, ni con la mayoría de la gente que es gente desviada, sino con la minoría consciente.

4 – Unos le describieron de la siguiente forma:

Se le dijo a uno: Descríbeme a Abu Hanifa, contestó:

“Juro por Allah que era un hombre que defendía fervorosamente las cosas sagradas –el nivel de tu fe es según el grado de tu protección del din del Islam, que es la religión aceptada por Allah-.Era un hombre que callaba durante largo tiempo. Siempre reflexionaba y no perdía su tiempo. No era charlatán, aferrado bien al camino de Allah se, preocupaba de sus cosas, y cuando mencionaba a alguien decía el bien”.

Uno de los califas, al oír esto dijo:

“Juro por Allah que esta moralidad es una de las de los hombres más rectos”.

“…Era un hombre que defendía fervorosamente las cosas sagradas, se callaba durante largo tiempo…”. La palabra “hazara” se le atribuye a quien charla mucho y comete muchos errores. En cambio, Abu Hanifa “…callaba durante largo tiempo, un hombre pensativo, no perdía el tiempo…”. Hay gente que pasa mucho tiempo frente a la tele para vivir los acontecimientos de una telenovela que te estropean tu sistema nervioso, deseando que suceda tal cosa sin beneficio, y al final, no puede hacer nada, se debilita su fuerza, y se debilitan su moral. Esto es una pérdida de tiempo, y desviación del camino correcto. “…Preservaba su din y así mismo, y se preocupaba de sus asuntos…”. Bienaventurado quien se preocupa de sus defectos en vez de buscar los defectos de los demás. “…Cuando mencionaba alguien decía el bien”.

 Esto es lo que nos enseñó el Profeta, la paz y las bendiciones de Allah sean con él, nos enseñó. El Mesías (Jesús), la paz sea con él, una vez estaba con sus discípulos, de repente encontraron en el camino, un cadáver de un animal y dijeron:

“¡Que fragancia más apestosa tiene! Dijo (el Mesías): ¡Cuán blancos son sus dientes”.

 Podrás detectar los aspectos positivos de una persona, y esto es lo mejor de todo. Hay gente que se preocupa en buscar los errores y defectos de los demás para hacer de ellos algo escandaloso, los difunde entre la gente. En cambio, hay gente que sólo busca los puntos positivos, los aprecia, los hace multiplicar y los cuida, este tipo de gente es verdaderamente creyente porque ellos son los que reconcilian entre la gente y no provocan problemas. Cuida las cosas, no las destruye, ayuda a los demás y no los difama, no construye su gloria sobre los escombros de los demás, y no menciona a nadie sino con el bien. El califa Harún Al Rashid dijo:

“Juro por Allah que esta moralidad es una de las de los hombres más justos”.

5 - Abu Hanifa no difamaba a nadie

Ibn Al Mubarak dijo:

“¡Que lejos está Abu Hanifa de la guiba! (hablar mal de alguien durante su ausencia).Nunca le he oí hablar mal de un enemigo”.

 Por supuesto, hay excepciones en este asunto. En los temas del matrimonio, de hacer sociedad con alguien, si alguien te pide opinión acerca de un hombre innovador (mubtadi’) o acerca de una acción que contiene injusticia, deberás decir la verdad.

Sufián dijo:

“Juro por Allah que es tan sabio que no provoca algo que pueda acabar con sus buenas acciones”.

 El problema de algunos hombres es que, por tener una fe débil, no creen cien por cien que las palabras del Profeta son lo que vivimos hoy en día. ¿Acaso no dijo Sa’d bin Abi Waqas ?:

“En tres cosas soy verdaderamente un el hombre y en las demás soy como los demás,…una de esas cosas es que nunca escuché un hadiz del Mensajero de Allah, la paz y las bendiciones de Allah sean con él, sin creer que es una verdad de Allah”.

 El Profeta, la paz y las bendiciones de Allah sean con él, confirma en muchos hadices que el que calumnia a otras personas, éstas vendrán el Día de la Resurrección para coger de las buenas acciones de aquéllos que les habían calumniado. De Abu Huraira que el Profeta, la paz y las bendiciones de Allah sean con él, dijo:

“¿Sabéis quién es el arruinado? Dijeron: el arruinado entre nosotros, oh Mensajero de Allah, es aquél que no tiene dinares, ni dirhams, ni bienes.

Dijo: el arruinado de mi umma (mi nación) es aquél que el Día del Juicio viene habiendo hecho salawat, habiendo ayunado, y habiendo entregado el zakat, pero ha insultado a éste, ha calumniado al otro, se ha apropiado del dinero de aquél, y ha pegado a este otro. Se sienta y uno coje de sus buenas acciones, y el otro… y cuando se agotan sus buenas acciones y todavía no ha devuelto a cada uno su derecho, toma de sus pecados y malas acciones que para que le cuenten contra él y le llevan al infierno”.

[Narrado por Muslim en su libro sahih].

 Uno de los hombres más justos dijo:

“Si quisiera calumniar a alguien calumniaría a mis padres, porque ellos tienen más prioridad”.

Y otro dijo:

“¡¿Es razonable calumniar a alguien para apoderarse de mis hasanat?!”.

 Debemos creer firmemente que si calumnias a otra persona, ésta tomará de tus hasanat el Día de la Resurrección y te dará de sus malas acciones. Nuestro din (religión) llama a la rectitud, a aferrarse a sus enseñanzas y a tener buena opinión sobre los demás.

6 – Sólo aceptaba los hadices que son sahih

 Una de las características de este venerable Imam es que sólo aceptaba los hadices del Mensajero de Allah, la paz y las bendiciones de Allah sean con él, que fueron narrados por transmisores que eran dignos de confianza.

 El conocimiento forma parte de la religión, así que cuidáos de donde tomáis las enseñanzas de vuestro din. Hay muchos hadices que son, que provocan la discordia, la división, la dispersión, y la pérdida entre la gente. Debes prestar mucho atención sobre la certitud y la autenticidad de todo hadiz que te encuentras,de la misma manera que te preocupas de cumplir con las enseñanzas de tu din, pues la religión está basada en la transmisión. Lo más importante de todo es cuando se transmite con confianza. Si nos hubieran bastado los libros auténticos de hdices, nos habríamos reunido después de habernos dispersado, y nos habríamos amado los unos a los otros. Toda desviación en la creencia (‘aqida) o en el comportamiento, está basada en un hadiz débil o fabricado, ya que los hadices fabricados son los que nos debilitan y nos hace sufrir la dispersión. En cambio, el Corán y la Sunna, son los que nos reúnen.

 Según mi opinión es algo de exageración oír que:

“Abu Hanifa hizo la salat del fayr con el wudú de la salat del ‘isha a lo largo de cuarenta años”.

 Eso significa que nunca dormía, esta información plantea una larga disputa, porque el hombre tiene energía limitada y unas cualidades.

 He oído una historia que sucedió con el califa Umar Ibn Al Jattab, que me hizo comentarla a la gente durante mucho tiempo porque no es razonable, la cito en resumen: El gobernador de Azerbayán envió a su servidor a Medina donde gobernaba Umar, como llegó por la noche, el servidor entró en la mezquita en vez de ir a buscarle a su casa, para no despertarlo. Éste vio a un hombre en la mezquita y le preguntó: ¿Quién eres? Contestó: soy Umar. Dijo: ¿Amir de los Creyentes? Contestó: Sí. El servidor le dijo: ¡Que Allah te bendiga ¿Por qué no duermes por la noche? Según he leído literalmente - le contestó Umar: Si duermo por la noche me perderé a mí mismo ante mi Señor, y si duermo por el día perderé a mis súbditos”.

  Esto quiere decir que no dormía ni por la noche ni durante el día, esto es algo sobrehumano. De Anas bin Malik, que Allah esté complacido con él, que el Profeta, que la paz y las bendiciones de Allah sean con él, dijo:

“Juro por Allah que soy el que más teme a Allah y el más piadoso, sin embargo, ayuno unos días y no ayuno otros, hago la salat parte de la noche y duermo otra parte, y me caso con mujeres. Así pues, quien se abstenga de mi sunna, no será de mí”.

[Hadiz narrado por Bujari y Muslim].

 No es razonable que el hombre nunca duerma, ya que si no duerme dos días consecutivos perderá el equilibrio, Allah Todopoderoso dice:

(Hemos hecho de vuestro sueño reposo * hemos hecho de la noche un vestido).

Sura de La noticia, 9-10.

 Esta narración que dice hacer la salat del fayr con el wudú de la salat del ‘isha durante cuarenta años es exagerada.

De Abu Yusuf que dijo:

“Mientras caminaba con Abu Hanifa, de repente oí a un hombre decir a otro: Este es Abu Hanifa que no duerme por la noche, entonces, Abu Hanifa dijo: Juro por Allah que la gente dicen lo que no hago”.

 Esta historia aclara que el primer dicho que es exagerado.

  Velaba una parte de la noche haciendo salawat y súplicas. Esta narración concuerda con la lógica.

7 – La gente hablaba bien de Abu Hanifa

Uno dijo:

“No vi a un hombre mejor que Abu Hanifa”.

 El verdadero creyente es fuente de bien, fuente de seguridad, y fuente de generosidad. Construyó su vida sobre el hecho de dar a los demás. Le gustaba hacer el bien, y como se dice: cuando toda la gente elogia a un hombre esto es prueba de que es una persona recta y justa.

  Cuando algunos compañeros del Profeta elogiaron a un hombre que había muerto en la época del Mensajero de Allah, la paz y las bendiciones de Allah sean con él, el Profeta dijo: entrará en el Paraíso. Al Bujari narró:

“... si cuatro musulmanes atestiguan que un musulmán es bueno, Allah le hará entrar al paraíso. Dijeron: ¿Y si lo hacen tres, entrará? Contestó: Si. Entonces yo dije: ¿Y si lo hacen dos? Contestó: si lo hacen dos (entrará), después no le preguntamos si lo hace uno”.

[Narrado por Al Bujari en su libro de hadices sahih].

 Como la gente lo alababa de esta manera es prueba de que era un hombre justo. Uno dijo: “No vi a un hombre mejor que Abu Hanifa”. Y otro dijo: “Abu Hanifa es el mejor entre la gente de su tiempo”.

8 – Otras cualidades

Ibn ‘Uyainah:

“Abu Hanifa era el que más salawat hacía”.

 La salat es el pilar más importante de la religión que se basa en dos cosas: el comportamiento correcto, y la conexión con Allah. El hombre se inclina a comprender la religión de manera equivocada, Allah Todopoderoso dice:

(Y me ha hecho bendito dondequiera que esté y me ha encomendado la salat y la zakat mientras viva).

Sura de Maryam, 31.

 En resumen, la religión es ayudar y hacer el bien a las creaturas de Allah y aproximarse al Creador. Ibn Uyainah dijo:

“Abu Hanifa era el hombre que más hacía salat ,de entre la gente, el más más digno de confianza, y el que más virilidad tenía).

Se menciona en el hadiz sahih, de Anas que dijo:

“El Profeta, la paz y las bendiciones de Allah sean con él, no nos daba una jutba (discurso) sin decir: No tiene iman (fe) el que no es digno de confianza, y no tiene din (religión) aquél que no cumple con su compromiso”.

[Narrado por Ahmad en su Musnad].

 Hay quien pierde su religión a causa de la mentira, debido a no cumplir con su palabra, o debido a traicionar a los demás.

  Hay acciones que si el hombre las realiza invalidarán sus buenas acciones, sus actos de adoración y sus dikr (recuerdo de Allah): cuando traiciona, se apodera del dinero de otro, cuando miente, o cuando estafa a los demás.

  Uno obligó, por la fuerza, comprar una casa que valía quince millones de liras sirias por sólo novecientos mil, luego éste que siempre hace los salawat en la mezquita, lo vendió por quince millones. Al-Sayeda Aisha dijo:

“…decidle que invalidó su yihad con el Mensajero de Allah”.

 Digamos a quien hace semejantes acciones que ha invalidado sus buenas acciones y ha invalidado sus oraciones.

  Fíjate bien, querido hermano, uno de los signos de la llegada del Día del Juicio es cuando el hombre vende su religión a cambio de los deseos mundanos, vende su religión a cambio de declarar un juramento falso o a cambio de usurpar una vivienda a su prójimo, Allah dice:

(Di: Si vuestros padres, hijos, hermanos, esposas, vuestro clan familiar, los bienes que habéis obtenido, el negocio cuya falta de beneficio teméis, las moradas que os satisfacen, os son más queridos que Allah, Su Mensajero y la lucha en Su Camino… Esperad hasta que Allah llegue con su Orden. Allah no guía a gente descarriada).

Sura del Arrepentimiento, 24.

Ibn Uyainah dijo:

“Abu Hanifa era el hombre que más hacía salat, de entre la gente, el más más digno de confianza, y el que más caballerosidad tenía”.

 Tenemos las dos palabras totalmente opuestas en la balanza de la ética: “caballerosidad” y “vileza”. La vulgaridad, la avaricia, la arrogancia y el egoísmo… todas estas palabras pueden significar vileza, mientras que la generosidad, la bondad, la misericordia, la compasión, el coraje, la valentía y el perdón, pueden significar caballerosidad, así que la caballerosidad es virtud y la vileza es vicio.

Por eso, se le dijo al hombre que robó un caballo:

“Te regalo ese caballo, y no voy a pedírtelo, pero cuida de no divulgar esta nueva en el desierto para que no se pierda la caballerosidad, que es la más bello que hay en él”.

 Lo mejor de todo lo que existe en la vida es tener un vecino que te ama. Si emprendes un viaje protege a tu familia. Lo más hermoso de la vida es tener un prójimo que te ayuda en todos los asuntos de la vida. La vida sin valores no tiene valor, la vida sin la cooperación es como el infierno donde no hay compasión, y la vida sin amor no contiene el bien.

 Un día, se celebró un homenaje muy distinguido a un profesor universitario. Después de que todos hubieran dado sus palabras de elogio por lo que había ofrecido de su conocimiento y de sus virtudes, dijo: no tendrá las cualidades del ser humano el que no siente la necesidad de amar a los demás, o ser querido por los demás, pues sino es como un monstruo feroz.

 Debes sentir la necesidad de amor ¿Qué es lo que debes amar? Amar la verdad, amar a los profetas, a los hombres más justos, a los creyentes, a los hombres que son completos, a los que hacen el bien. Si tu corazón no siente el amor al hombre perfecto, no serás un ser humano verdaderamente. Y no debes sentir solamente la necesidad de amar sino también de ser amado.Debes emplear parte de tu tiempo, de tu riqueza, de tus emociones, de tus sentimientos, y de tus consejos para el servicio de los demás.

 Una vida sin amor es como un terreno sin agua, una vida sin valores es insignificante, una vida sin amigos honestos es insignificante y no tiene sabor. Tener amigos que te acompañan para ir a las clases en la mezquita es un magnífico favor de Allah.

 La situación del creyente es como el ejemplo de una batería que se carga de electricidad, si no la cargas no te da luz sino que se apaga pero cuando la cargas bien te da luz como la del sol. Así que no disminuyes el valor de asistir a las clases que se dan en las mezquitas ya que te permiten mejorar tus emociones, tus sentimientos y tus pensamientos. Te permiten recibir más energías porque estás en un sitio donde se adora a Allah Todopoderoso. Si entras a la casa de un vecino o de un amigo tuyo te honra, te recibe de la mejor manera o por lo menos te ofrece agua, sin embargo, si vas a una mezquita Allah no te ofrece algo para comer o beber sino que arroja la felicidad en ti y te hará una persona exitosa en la vida, y el Profeta, que la paz y las bendiciones de Allah sean con él, dijo:

“Cuando uno de vosotros entra a una mezquita que diga: Oh Allah, ábreme las puertas de Tu misericordia, y cuando sale, que diga: Oh Allah, ciertamente pido Tu favor”.

[Narrado por Muslim en su libro sahih].

9 - Su honestidad

Ibn Uyainah dijo:

“No he visto una persona más digna de confianza que Abu Hanifa; ha muerto teniendo depósitos que valen cincuenta mil dinares y no perdió ni un solo dinar”.

 A veces, cuando depositas algo a un hombre te sientes muy tranquilo porque lo consideras como si estuviera en tus manos, porque sabes que es una persona de mucha confianza, y esto es la fe (el imán).

  Hay comerciantes que saben que unos de sus trabajadores cometen muchas faltas en el trabajo pero a pesar de ello son hombres dignos de confianza por lo tanto olvidan aquellos errores. Si tienes un trabajador honesto e inteligente ganarás mucho pero si fuera una persona no digna de confianza tendrás muchos problemas con él.

10 - Su indulgencia

Ibn Al Mubarak dijo:

“Nunca vi a un hombre que tuviera más indulgencia, ni buena apariencia que Abu Hanifa”.

 El hombre indulgente tiene cualidades muy parecidas a los de un profeta, porque la indulgencia es la mejor moral, y porque el indulgente no se inquieta por las provocaciones, no se enfada nunca, es como un barco grande en el mar como si fuera una montaña, donde las pequeñas olas se rompen al chocar contra sus lados, mientras que un pequeño bote se vuelve boca arriba. Hay personas como un barco majestuoso en medio del mar, que no las agitan los acontecimientos, ni las desdeñan. En cambio, hay hombres a los que la vida mundanal los desdeña.Si Allah le da algo que no puede soportar se desequilibra.

11 – Cómo era Abu Hanifa

Uno dijo:

“Abu Hanifa, es uno de los sabios y era como un califa entre los príncipes”.

 Quiere decir que tenía el mayor conocimiento entre los sabios, y la prueba de ello es el siguiente dicho:

“Abu Hanifa era un hombre con una gran capacidad comprensora. Si constataba que un hadiz venía del Mensajero de Allah, no buscaba otro de los demás”

 Hay gente que cuando le narras un hadiz sahih, cree que el dicho de fulano, de un hombre contemporáneo, es más auténtico que las palabras del Mensajero de Allah, No tiene fe en absoluto quien cree de tal manera, Allah dice:

(Pero no, por tu Señor, que no creerán hasta que no te acepten como árbitro en todo lo que sea motivo de litigio entre ellos y luego no encuentren en sí mismos nada que les impida aceptar lo que decidas y se sometan por completo).

Sura de Las mujeres, 65.

 La señal de la fe es someterse al juicio del Mensajero de Allah.

También Allah dice:

(No corresponde a ningún creyente ni a ninguna creyente elegir cuando Allah y Su Mensajero han decidido algún asunto. Quien desobedezca a Allah y a Su mensajero se habrá extraviado en un extravío indudable).

Sura de Los coaligados, 36.

 Un asunto que ha sido decidido definitivamente por el Qor’án y señalada por la sunna, con el mero hecho de investigar y ponerla bajo discusión, no serás un verdadero creyente, porque no corresponde a ningún creyente ni a ninguna creyente elegir sobre ello.

12 - Su conocimiento sobre la interpretación del hadiz

Abu Yusuf, dijo:

“Nunca vi alguien que supiera de la interpretación del hadiz mejor que Abu Hanifa. En una cuestión, por ejemplo, preguntaba: ¿Qué narraciones tenéis sobre ella? Entonces mencionábamos lo que teníamos y él mencionaba lo que tenía. Después estudiaba el asunto. Si veía que en una de las dos opiniones había más narraciones, tomaba éste, y si eran similares o se aproximaban, meditaba sobre ello y elegía una”.

 Se trata de extraer juicios legales. Hay quien quiere extraer los juicios legales directamente del hadiz sin considerar los esfuerzos de los grandes sabios, quieren perder el trabajo de mil años.

  Si quisiéramos fabricar aviones en la actualidad e implantaramos la mejor fábrica en nuestro país…¿Acaso es apropiado empezar a fabricar algo parecido a la de la experiencia de Al Abbas bin Firnas, o haríamos lo que hace la mejor empresa aérea? ¡¿Acaso es razonable perder los esfuerzos de miles de años y hacer lo que hacía Al Abbas Ibn Firnas . Hacer dos alas y luego caer al suelo muerto, o hacer lo que hace las compañías especializadas en este campo?!

  Si uno quiere eliminar todos aquellos esfuerzos de los antepasados sabios buscando el juicio legal directamente del hadiz, es como si quisiera perder los esfuerzos de los sabios desde mil quinientos años.

Abu Hanifa, era, como dijo uno:

“Nunca vi alguien que supiera más que Abu Hanifa en el tema de la interpelación del hadiz”.

13 – Su iytihad (esfuerzo intelectual para extraer una sentencia jurídica)

Unos dijeron:

“Si discrepábamos sobre una cuestión, íbamos a buscar a Abu Hanifa para preguntarle acerca de ella, entonces, él nos daba la respuesta como si estuviera entre sus manos”.

 Hay gente que si les preguntas sobre un tema, te dirá: déjame revisar el tema a fin de poder contestarte. En cambio, hay quien si le preguntas sobre el din en seguida encontrarás la respuesta como si estuviera entre sus manos, esta es la prueba de tener mucho conocimiento.

  Una vez Abu Hanifa dijo:

“Lo que viene del Mensajero de Allah es obligatorio seguirlo - ya que es infalible - y lo que viene de los Compañeros del Mensajero de Allah, escojo uno- ya que no son infalibles - y lo que viene que no es de ninguno de ellos… pues, somos hombres y ellos son hombres”.

14 – Su trabajo

Dijeron:

“Abu Hanifa era sastre”.

 Se ha transmitido que un hombre se acercó adonde estaba Abu Hanifa y le dijo:

“O Abu Hanifa, necesito un vestido, dijo: ¿De qué color lo quieres? De tal color, respondió el hombre. Le dijo (Abu Hanifa): Ten paciencia y espera hasta que te encuentre uno. Apenas pasó la semana y encontró uno.Entonces vino el hombre y Abu Hanifa le dijo: He encontrado algo adecuado para ti, le gustó y le dijo: ¡Oh, Abu Hanifa, ¿Cuánto debo pagarle a este chico? Abu Hanifa contestó: Un dirham, el hombre dijo: ¿Te burlas de mí? Contestó Abu Hanifa: No, Juro por Allah que he comprado dos vestidos, uno por veinte dinares y otro por un dírham. He vendido el primero y se queda éste que vale un dirham, y nunca acepto ganar de un amigo, y lo cogió”.

 Se lo vendió por un dírham solo por haberle dicho: ¡Oh, Abu Hanifa! Sé bueno a la hora de vender cosas.

  Una mujer vino a donde estaba Abu Hanifa para mostrarle un vestido, le preguntó a ella:

“¿Por cuánto lo vendes? Contestó: Cien dírhams. Abu Hanifa le dijo: Vale más que eso. Entonces la mujer dijo: Por doscientos. Abu Hanifa dijo: Aun vale más. Ella dijo: por Trescientos. Dijo: Vale más. Ella dijo: Por cuatrocientos. Abu Hanifa dijo: Vale más y yo lo compraré por cuatrocientos para poder ganar”.

 Abu Hanifa vendió algo de sus bienes, que tenía defecto sin saberlo a su socio, cuando descubrió el defecto lo ofreció como sadaqa.

Dijo:

“Debes mostrar el defecto del vestido si quieres venderlo. Cuando descubrió Abu Hanifa que el vestido tenía un defecto lo ofreció como limosna (sadaqa)”.

 Porque la compraventa se convierte en algo que tiene algo del haram ya que no se sabe quién lo ha comprado para explicarle el defecto.

15 – El temor que tenía

Yahia bin Sa’id dijo:

“Cuando veía a Abu Hanifa sentía que él tiene temor de Allah”.

 De hecho, no debemos juzgar a un hombre como practicante por verle hacer la salat , sino que debes saber bien su comportamiento, discutir con él, ver si baja la mirada de todo lo que es haram, y saber bien su rectitud ya que la religión no es mero acto de adoración teórico, sino conductas diarias.

16 – Su intelecto

Uno dijo:

“Si pusiera el intelecto de Abu Hanifa en una balanza y el intelecto de la mitad de los habitantes de la tierra en otra, su intelecto pesaría más”.

 Es una gran gracia de Allah tener una mente sensata. Se conoce la sensatez de Abu Hanifa en su pensamiento racional, en su forma de andar, cuando entra o cuando sale de un lugar.

  Según Abu Yusuf, dijo: Me dijo Abu Hanifa:

“No me preguntes sobre una cuestión de la religión mientras estoy andando, cuando esté de pie, ni cuando estoy recostado ya que en aquellas situaciones no está presente la mente del hombre”.

 Hay gente que después de escuchar una jutba prolífica, hace una pregunta sobre la lactancia, o sobre la herencia. Éste debe entender que para preparar la respuesta hace falta tiempo, tranquilidad, investigación y buscar mucho. Es parte de la sabiduría hacer preguntas en el tiempo adecuado, en el sitio adecuado y en la situación adecuada.

  Una vez, Abu Ya’far Al Mansur regaló treinta mil dirhams a Abu Hanifa, y cuando éste vino a Bagdad, dijo:

“¡Oh Comandante (amir) de los Creyentes, soy forastero en Bagdad, no tengo casa, deja este dinero (el regalo de treinta mil dírham) en “baitulmal” (la tesorería), pues no sé dónde guardarlo, y cuando salga de Bagdad lo cogeré. Abu Jafar aceptó su petición. Cuando Abu Hanifa murió entregaron los depósitos que estaban en su casa a los propietarios. Entonces dijo Abu Ya’far: Me ha engañado Abu Hanifa”.

 Quiere decir que no tomó el dinero sino que lo devolvió con bondad.

  Una vez Abu Hanifa visitó a Abu Ya’far Al Mansur y estaba presente un juez que era uno de los enemigos de Abu Hanifa. Éste hizo una pregunta desconcertante:

“Si el califa me ordena matar a un hombre ¿Lo haría o reflexiono? Se trata de una pregunta desconcertante. Si le contesta no lo mates desobedecería la orden del califa y le provocaría un problema, y si le contesta que lo mate provocaría la ira de Allah, Todopoderoso. Abu Hanifa dijo: ¿Acaso el califa apoya la verdad o la falsedad? Puso la pelota en el campo del el juez. Éste contestó: apoya la verdad. Entonces Abu Hanifa dijo: Esté con la verdad. Cuando salió, Abu Hanifa dijo: quería encadenarme sin embargo lo até”.

Una vez Abu Ya’far le dijo:

“O Abu Hanifa visítame, contestó: ¿Para qué te visito si no tengo miedo de ti?¿Acaso no te visita quien te tiene miedo? Añadió diciendo: Si te acercaras a mí me pondrías bajo prueba y si te alejaras de mí me despreciarías”.

 Una vez le visitaron dos hombres de los jawariy, (los que consideran kafir (incrédulo) a quien comete los pecados menores), y sus espadas estaban colgadas de sus hombros:

“Fulano hizo tal y tal cosa. ¿Es musulmán o kafir? Si les contestara que es kafir lo matarían, y si les dijera que es musulmán también lo matarían porque creen que es kafir. Les preguntó ¿Este hombre es judío o cristiano? Contestaron: No, es musulmán. Dijo: Esa es la respuesta”.

 Esto significa que el acusado es musulmán, y por tanto no está permitido matarlo.

Su muerte

Queridos hermanos, uno dijo:

“El día en el que Abu Hanifa murió hicieron la salat del funeral seis veces por la multitud de la gente, y la gente visitaba su tumba más de cuarenta días después de su muerte”.

 Después de la muerte de Abu Hanifa uno le vio en su sueño y le preguntó:

“Oh Abu Hanifa, ¿Cuál es tu destino? respondió: Recibo la misericordia de Allah. Dije: ¿Por el conocimiento que tenías? Respondió: ¡Que disparate! El conocimiento tiene sus condiciones y peligros de los que pocos se salvan. ¿Entonces por qué? Dijo: Por lo que la gente decía de mí y yo no era”.

 Se salvó por lo que se aplicaba de su conocimiento.

Conclusión:

 Quise, a través de esta lección que tengáis una idea de este faqih grandioso, cuyo nombre frecuentaba las lenguas de los demás casi todos los días. Esta fue la escuela de Abu Hanifa, que era un hombre de gran conocimiento, un hombre piadoso que aplica la shari’a de Allah.

 Espero de Allah Todopoderoso que nos haga seguir el ejemplo de estos sabios en esta vida.

Y las alabanzas a Allah Señor de los mundos.



Translation  : Abdo Al-Halabi
Auditing       : Tamara Amor